18 julio 2010

La boda de la hija de Zapatero

Y eso de no usar color, y pretender que vean blanco algo que esta rallado con el mísmo lápiz (léase el vestido) es uno de los grandes errores que puedes cometer dando las cosas por hecho.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto me suena, artista...
¡Vivan los novios!
www.jgpalomo.blogspot.com

Anónimo dijo...

JA, JA... La hija de Zapatero cambió de opinión. Casarse con la Moncloa era tan indeseable como imposible. Volvió a León, con o sin papi, seguida por la envidiosa de su hermana, que ya en ocasiones anteriores le había birlado el novio... Ahora, la niña del presi cedió su puesto a una yeclana que optó por el blanco roto, cambió el altar por el escenario y vistió a su novio de celeste, que para eso el azul, dicen los cuentos, es el color de los príncipes... principitos, más bien. ¡¡¡Besazos, primoooo!!!